Los cerraderos eléctricos, las cerraduras electromagnéticas y las cerraduras eléctricas son dispositivos utilizados para controlar el acceso a las habitaciones mediante el bloqueo o desbloqueo electrónico de las puertas. Pueden instalarse en el marco de la puerta o directamente en la puerta. Gracias al uso de la electricidad, es posible controlar a distancia si la cerradura debe permanecer cerrada o liberar el resbalón, permitiendo así la apertura de la puerta.
Las cerraduras electrónicas son dispositivos de seguridad avanzados que utilizan la electrónica para controlar el acceso a habitaciones y edificios. Combinadas con distintos sistemas de control de acceso, como lectores de tarjetas RFID o escáneres biométricos, pueden sustituir a las llaves mecánicas tradicionales mediante diversos métodos de autenticación, como tarjetas de acceso, códigos PIN, reconocimiento biométrico o aplicaciones móviles. Se utilizan ampliamente en distintos sectores, desde hoteles y edificios de oficinas hasta instituciones educativas e instalaciones gubernamentales, donde no solo se requiere seguridad, sino también flexibilidad y eficiencia en la gestión de espacios.

Cerradura electrónica
son dispositivos de seguridad que funcionan con un mecanismo electrónico que bloquea o desbloquea el acceso. Pueden controlarse mediante diversos métodos de autorización, como códigos PIN, tarjetas de acceso, biometría o aplicaciones móviles. Una cerradura eléctrica integra el mecanismo de bloqueo en la propia puerta, lo que permite desbloquearla mediante un impulso eléctrico. La posibilidad de control remoto, por ejemplo a través de un sistema domótico o un panel de gestión central, las hace extremadamente funcionales. Se utilizan a menudo en lugares donde se necesita automatización de accesos y control remoto, como en sistemas de seguridad complejos de edificios de oficinas modernos.
Cerradura electromagnética, también conocida como electroimán para puertas, es una de las soluciones más seguras disponibles en el mercado. Utiliza un potente electroimán que atrae una placa metálica fijada a la puerta, manteniéndola cerrada hasta que se corta la corriente. Son ideales para aplicaciones en las que se requiere una fuerza de retención muy alta, como en bancos o salas de servidores. La ausencia de piezas mecánicas móviles hace que estas cerraduras sean extremadamente duraderas y resistentes a los daños. Funcionan generando un fuerte campo magnético cuando se conectan a una fuente de energía. El campo magnético atrae la placa metálica montada en la puerta, bloqueándola de manera efectiva. Cuando se corta la corriente, el campo magnético desaparece y la puerta puede abrirse libremente.
